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VOLUNTARIADO SOCIAL

Es emocionante pensar que los esfuerzos de una persona pueden cambiar la vida de alguien en otra parte del mundo. Si estás listo para hacer amigos, mejorar tu salud mental y física, y tal vez desarrollar nuevas habilidades en el camino, no lo dudes y comienza a ser voluntario. Puedes cambiar tu vida y las vidas de los demás cuando lo hagas.

DESCRIPCION 

Los voluntariados sociales son practicados por personas que deciden por voluntad propia y deseo personal, ayudar y beneficiar a terceros, utilizando su tiempo y sus esfuerzos para ello. Es importante destacar que no conlleva retribución económica y que el sujeto no está bajo ningún concepto obligado a hacerlo. En el voluntariado social destacan sobre todo la implicación y la motivación, donde generalmente se crean relaciones entre sujetos que en su mayoría no tienen conexión y que suelen ser completamente desconocidos.

Dentro del voluntariado social, existen diversos ámbitos en función de las necesidades que presenten. Así pues, podemos diferenciar:

Voluntariado Comunitario, donde la participación ciudadana está relacionada con el ámbito de la educación, difusión, recuperación y conservación de las identidades culturales, movimientos vecinales, voluntariado cívico o consumo responsable, entre otros.

Voluntariado en exclusión social, donde se promueve y defienden los derechos de colectivos en situación o riesgo de exclusión (infancia, inmigrantes, personas mayores, jóvenes, mujeres, reclusos/as, minorías étnicas, etc.).

Voluntariado en discapacidad, participando en la prevención, tratamiento, o rehabilitación de personas con necesidades físicas o psicológicas, y colaborando con la erradicación de discriminaciones y favoreciendo su inclusión social.

Voluntariado en derechos humanos, apoyando y promoviendo campañas y actividades en defensa de los derechos de las personas, así como de los más desfavorecidos (comedores sociales, casas de acogida, etc).

–  Voluntariado en salud, adicciones y dependencias, participando en programas de asistencia y apoyo a familias, en programas de reinserción y en campañas de información y sensibilización, al mismo tiempo que se promueve la salud y el desarrollo de hábitos de vida saludables.

Existen otras formas de voluntariado además del social, entre los que destacan Voluntariado Ambiental, el Voluntariado en Cooperación al Desarrollo, el Voluntariado Cultural , Voluntariado en deporte y el Voluntariado Virtual y ciberactivismos

Aunque profundizaremos en el voluntariado de carácter social, no debemos olvidar que podemos elegir aquel que se adecue más a nuestras capacidades e intereses. Es responsabilidad del voluntario estudiar a fondo cada uno y decidir entre todos los destinos y lugares para ejercer un voluntariado. Lo importante es que todas esas posibilidades están esperando por pequeños grandes granitos de arena.

Cruz Roja, Oxfam Intermón, Médicos sin Fronteras, Manos Unidas, Ayuda en Acción, son algunas de las muchas organizaciones sin ánimo de lucro a las que nos podremos unir si decidimos que una de nuestras aficiones en la vida sea ayudar a los demás.

En nuestro país, existe la Plataforma de Voluntariado de España,http://plataformavoluntariado.org, una organización no gubernamental que se encarga de coordinar la promoción y difusión de los voluntariados y las acciones solidarias a nivel estatal, una actividad que en nuestro país desarrollan más de cinco millones de personas. 

Aunque el voluntariado es principalmente consecuencia de una conciencia solidaria o social, a menudo se convierte, además, en un importante hobby o afición.

 RECOMENDADO PARA:

Todas las personas pueden colaborar, no hay limitaciones ni excepción alguna para algo tan necesario hoy en día como es la colaboración desinteresada. Por lo general, los voluntariados son practicados por personas que han descubierto en la ayuda altruista un ejercicio de retroalimentación.

Normalmente está recomendado para personas que cuenten con el tiempo necesario para ello o que deseen dedicar sus vidas a ayudar. En un voluntariado pueden participar personas de cualquier edad, y generalmente no se precisa de ninguna condición o requerimiento especial, aunque se debe destacar la importancia de mantener una actitud proactiva y positiva.

No obstante, existen voluntariados que requieren de ciertos esfuerzos físicos, por lo que habrá que analizar nuestras capacidades y limitaciones para escoger el voluntariado que mejor se adapte a cada uno de nosotros. 

NECESIDADES PARA LA PRACTICA

Motivación y ganas de ayudar. Compromiso y responsabilidad. Son características básicas de cualquier persona que quiera convertirse en voluntario. La sensibilidad por cuestiones de índole social es esencial, teniendo claro que nuestro altruismo es la base de todo acto de voluntariado.

Es una afición que suele tener un coste bajo o cero, aunque es importante conocer que existen diversos programas que requerirán de algún pago, generalmente no muy alto, que cubre hospedaje y alimentación, mientras que otros sólo pedirán donaciones voluntarias y una buena disposición a la hora de colaborar.

Si queremos comenzar a aportar nuestro granito de arena, en España existen multitud de organizaciones sin ánimo de lucro a través de las cuales podremos colaborar. A nivel internacional, existe el Servicio Voluntario Europeo, una organización que apoya el trabajo voluntario transnacional de la juventud. Su objetivo es desarrollar la solidaridad y promover la tolerancia entre la juventud, fundamentalmente para reforzar la cohesión social en la Unión Europea.

Gracias a Internet y diversas aplicaciones móviles, podemos obtener toda la información necesaria, y contactar en caso de estar interesados en ello. Jornadas, talleres, excursiones, un sinfín de posibilidades y horarios al alcance de todos. No hay excusa para no animarnos a colaborar.  No hay un aprendizaje regulado y normalmente se va aprendiendo con la práctica en la organización dónde participemos.

Por otro lado, podemos informarnos sobre la posibilidad de trabajar como voluntario a través de nuestra empresa, ya que, en los últimos años, algunas compañías han comenzado a implementar departamentos de Responsabilidad Corporativa, a través de los cuales muestran su compromiso social, organizando voluntariados y actividades de carácter altruista.

Desde el año 2015 existe una nueva Ley de Voluntariado: LA LEY 45/2015, de 14 de octubre, que ha significado un grandísimo avance en la regulación, protección y reconocimiento de la Acción Voluntaria. En la Plataforma del Voluntariado de España, podremos informarnos de toda la documentación necesaria el conocimiento y la aplicación práctica de la nueva Ley.

Debemos tener en cuenta que, aunque formar parte de un voluntariado es actividad muy beneficiosa que tiene impacto en nosotros y en los demás, podemos encontrar situaciones complicadas, que pueden resultar difíciles de enfrentar o resolver. Es por ello, que para ciertos voluntariados se precisa tener una preparación psicológica previa, que nos ayude a gestionar nuestras emociones y mejorar nuestro quehacer.

En el caso de voluntariado internacional, en algunos países, se requerirán vacunaciones y controles específicos, por lo que debemos informarnos previamente a través de nuestra asociación u organización que nos facilitará todos los pasos a seguir. 

BENEFICIOS Y RIESGOS

Desde el punto de vista social, participar en voluntariados aumenta el conocimiento y la concienciación acerca de los problemas de la sociedad actual, y ayuda a la interrelación entre personas que pueden no tener una conexión directa. El beneficio que se obtiene no sólo puede llegar a ser el propio personal, sino que una colaboración cooperativa puede generar un impacto importante, ya sea a nivel local o a mayor escala.

Probablemente estemos ante el hobby más humano, debido a que todas nuestras acciones tienen impactos positivos en otros seres. Ofrecemos nuestros esfuerzos, y podemos ver cambios reales y palpables.

Ciertamente, ayudamos porque queremos que nuestra colaboración tenga un impacto en los demás o en nuestro entorno. Pero al mismo tiempo también estamos cuidando de nosotros mismos. Entre los múltiples beneficios que podemos encontrar para con nosotros mismos, destacan:

– Construye comunidad: cuando se es voluntario se establecen relaciones con otros voluntarios y con las personas que están ayudando, lo que crea comunidades y ayuda a fortalecer su atmósfera social.

– Combate la soledad: ser voluntario nos acerca a grupos de personas, con las mismas inquietudes y motivaciones que nosotros. Gracias a ello, podemos ampliar nuestro círculo social y comenzar a hacer amigos.

– Sociabiliza: En lo social, los beneficios para los voluntarios aparecen rápidamente y tienen efectos a largo plazo. La interacción social mejora la salud mental y física, de acuerdo con artículos de prestigiosas revistas como son la Psychology Today. Los beneficios de la socialización constante incluyen una mejor función cerebral y un menor riesgo para la depresión y la ansiedad.

– Construye relaciones y amplía nuestro círculo: los voluntariados nos ayudan a crear lazos más fuertes entre amigos, familiares y compañeros de trabajo. La tolerancia que desarrollamos y la empatía que vamos adquiriendo, nos ayuda a construir relaciones más estrechas que nos facilita el trabajar codo con codo.

– Felicidad y salud mental: es conocido que ayudar a los demás nos hace más felices. Nos encanta hacer la vida de alguien un poco más fácil. De hecho, algunos estudios demuestran que la mejora de la salud mental es uno más de los muchos beneficios del voluntariado.

– Mejora la autoestima: algunos estudios concluyen que sobre todo los adolescentes o adultos jóvenes voluntarios, desarrollan y mejoran su autoestima y confianza a través de la colaboración.

– El voluntariado puede ayudar a reducir el estrés y mejora el bienestar. El voluntariado da a la gente las herramientas que necesitan para ser más feliz, más saludable e individuos más completos.

– Existe la posibilidad de que trabajar como voluntario pueda ayudar a paliar la pérdida de memoria de la edad y , posiblemente, la demencia.

– Algunas encuestas revelan que las personas mayores que se ofrecen a menudo, se sienten más jóvenes y los enfermos crónicos pueden tener un menor número de síntomas. Algunas investigaciones incluso ha revelado que los voluntarios suelen tener menos enfermedades del corazón .

– Nos ayuda a mantenernos en forma, dejando de lado una vida sedentaria. Cada vez contamos con en empleos que nos obligan a estar sentados durante horas frente a un escritorio. Los riesgos asociados con menos movimiento diario incluyen dolor de espalda, obesidad, y estrés. Cuando seamos voluntarios seguramente necesitaremos estar en movimiento, aunque no necesariamente implique un proyecto exigente físicamente.

– Mejora en la escuela y la experiencia en época infantil: Para los niños en edad escolar, el voluntariado desarrolla habilidades sociales y desarrolla la conciencia.

Los riesgos que implican participar en voluntariados  suelen estar relacionados con las características del lugar, bien sea por dificultades del terreno, orografía, condiciones climáticas, etc., pero no con la actividad en sí misma, aunque hay lugares de alto riesgo que son los situados en zonas de conflictos políticos o guerras.

Con la colaboración de Guadalupe Natareno Barrios, colaboradora en la ONG “Techo”

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